” HAY VECES… NO MUCHAS, PERO …, TAMPOCO POCAS… QUE PIENSO EN ESE MOMENTO FINAL… “

 

Buenas noches , hoy es fácil saber que …  Tengo en mis manos un libro que comienza así : ”  «Morí un 3 de mayo. Ese día dejé de respirar, de sentir, de oír, de pensar, de reír… ”

Un libro que a medida que paso  las páginas  con mi dedo índice derecho humedecido por la punta de la lengua , me engancha más a seguir leyendo , y … pienso ,                Podría comenzar así mi escrito de esta noche en mi rincón de cada jueves:

”  Mañana hará treinta meses y un día  que me despedí del amor de mi vida. Parece la sentencia de un condenado, con la diferencia que el reo resta su condena. Yo sumo día tras día… mes a mes…   sin saber cuando llegará un día…  de un mes… de un año…          Parte de mi  murió ese cinco de noviembre… mi respirar comenzó a convertirse en  ansiedad, deje de oír su risa, sus regañinas, sus dulces gemidos, a cambio escucho el  vacío de la soledad.  Deje de pensar en lo que sería mañana …  pasado…  y al otro….,  como hasta entonces lo habíamos hecho los dos juntos cada día de los casi veinticinco años  junto a ELLA.   Deje de reír mis gracias    sin gracia, que sólo Cary se reía. La noche del cinco de noviembre, esa misma noche, me dí cuenta que para ELLA había llegado su fin, el fin que tanto Cary temía. Esa misma noche ELLA  ya no iba a estar nunca más al otro lado de la cama, la noche del seis de noviembre empece a dormir en su lado de la cama, para así      al mirar a la derecha no echarla  en falta, ahora en la derecha de mi cama sólo hay vacío … abismo.   Ese cinco de noviembre del 2015  fue el momento más duro de mis hasta entonces cuarenta y seis inviernos, imposible  volver a vivir algo así  . Tener que responder a la persona amada,  a la persona  más querida…  Cuando ELLA me preguntó : ” Rodrigo … ven… ¿ Me voy a morir ? ”  Jamás podre olvidar esos ojos .. esa cara,  esas lágrimas… ese llanto.

¿Sabes por qué no lo volveré a vivir ?

Cary, a pesar de su gravedad,  oyó como la doctora hablaba conmigo  en la puerta del pasillo.  La médico me estaba diciendo que había llegado el momento de sedarla, había llegado el fin , había llegado su fin .  Solo … fue el primer momento que sentí la soledad, el vacío, la impotencia.    Mirando fijamente a los ojos de la doctora, sin ver su ojos, pensé … ahora si se ha acabado todo , ahora ha llegado el fin que tantas veces pensé durante dos años y que nunca creía que iba a llegar. En ese preciso instante…  el alma se me desgarro , (sí, bien lees ), me dolió el alma,  aunque te parezca extraño, el alma duele y se despedaza ,  a día de hoy  sigue doliendo. El alma no se ve … pero si se siente… , tal vez en los estados de bonanza , felicidad, tranquilidad, alegría , relajación no se siente el alma. Pero cuando el alma se desgarra , se siente…. claro que se siente…  esa opresión… ese dolor … pasa a formar parte de uno mismo, es otro miembro más que duele y no tiene sanación.                         Me quedé mirando a la doctora , por cierto de apellido impronunciable,  balbuceé … asentí  con la cabeza y … veía como la puerta naranja de la habitación se hacía enorme, y yo pequeño…, como el pasillo se alargaba y se encogía muy rápidamente,  yo cada vez más pequeño.  Después de todos los esfuerzos que habíamos hecho porque el bicho malo no saliera corriendo , el bicho malo había ganado al cabo  de dos años.( Nosotros llamábamos bicho malo,  a las  células cancerígenas en anillo de sello que estaban incrustadas en el peritoneo de Cary.  )  Fueron en vano todos los intentos que se hicieron en la última semana. El fin estaba ahí.   No quedaba más que…   Cary entrara en el sueño profundo y eterno. La medico me dijo que los dolores intestinales iban a ser insoportables  ( evito contarte con exactitud como ella me lo describió,  como iba a ser el desenlace final , como iba a ser el fin. Eso me pasó por preguntón y por sabelotodo )  . La doctora me preguntó  que si ELLA estaba consciente , le respondí que si, me dijo que debía decírselo ella, que era su obligación , No, le conteste, ” -Se lo diré  yo. Llevábamos mucho tiempo preparando este momento…, el momento del fin”  . ” Como tu quieras me dijo ella “.  No llegamos abrir la boca ninguno de los dos.  Cuando la doctora y yo  entramos en la habitación , Cary nos estaba esperando con sus preciosos ojos abiertos… me llamo y me hizo la pregunta  : ” Rodrigo … ven  ¿ Me voy a morir?.”    Jamás podre olvidar esos ojos .. esa cara…  esas lágrimas… ese llanto… .

¿ Tú qué hubieras respondido.  ?

En mi rincón de esta noche,  el escrito  no es que rememore ninguna fecha … no es que haya nada especial que recordar … simplemente que  hay veces… no muchas, pero,  tampoco pocas, que pienso en ese momento final…

 Lo mejor que te puede pasar en la vida es amar y ser amado,  qué la propia vida te quite  esa sensación es mucho más doloroso que no haberla tenido nunca.… Creo que es el momento de sentirme, creo que es el momento de ser real , creo que…….. OS VEO. Gracias por estar y principalmente por estar ahí. GRACIAS.

 

 

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